La presencia de Juanjo Artero puso hace unos días el punto final a la XVIII Muestra de Cine Español de Tudela.
Artero fue nominado al Goya como mejor actor de reparto. El actor reconoció:
"No esperaba ser premiado. La noche en sí ya fue maravillosa y soy consciente del hecho de que también me han nominado por haber estado en una película que todo el mundo ha visto y alabado. Estaba en el punto de mira".
Dió sus primeros pasos en un escenario en el instituto de donde pasó a ser Javi en la serie Verano Azul, de Antonio Mercero, un director que marcó mucho a Juanjo.
"Quería ser actor desde antes de la serie. Empezar con Antonio tiene su lado bueno y malo, lo bueno es que es un gran director y lo malo que es muy difícil encontrar a alguien que supere ese listón. He conseguido ser actor a pesar de Verano Azul, pero que quede claro que no me arrepiento de nada del pasado y menos de trabajar con aquellos compañeros maravillosos y todo el equipo que éramos una familia".
Su trabajo en No habrá paz para los malvados ha supuesto un antes y después en su carrera cinematográfica. Fue Urbizu quien le llamó directamente para realizar el papel de policía opuesto a Santos Trinidad. Artero afirma:
"Me interesaba mucho trabajar con Enrique Urbizu. Leí dos veces el guión y me entusiasmó pero no fui consciente de la magnitud del proyecto"
J.Artero solo tiene palabras de elogio para Urbizu que califica como:
"Uno de los directores que más claro lo tiene. Cuando estábamos rodando yo sabía que estábamos haciendo algo bueno y cuando la crítica reaccionó tan bien en San Sebastián me di cuenta".
Para el actor madrileño, la película hace especial hincapié en la importancia del azar en la vida,
"Marca a los personajes y su destino. En la vida a veces uno no es dueño de su destino. Mi personaje hubiera podido ser Santos Trinidad si le dan otro destino. Todo lo que sucede tiene que ver con el azar".
Pese a que casi solo se le conoce por su labor en la pequeña pantalla, el entorno natural de Juanjo Artero es el teatro donde trabaja desde hace décadas y sobre el escenario es donde se encuentra más cómodo aunque valora las experiencias distintas que le ofrece el cine y la televisión.
"Lo que siento en un escenario es muy necesario para mi y es lo más bonito que te puede pasar. Para mi el contacto directo con el público es lo mejor de mi trabajo".
Artero llegó a la fama a los 16 años, una situación que supo enfrentar gracias a los valores que le enseñó su familia.
"He tenido unos padres que me han sabido orientar y que valoro mucho. Si me hubieran dejado suelto me hubiera vuelto loco. Me decían 'eres muy famoso pero cuando pase un año no lo serás'. Si te crees algo especial porque te conocen por la calle habrás perdido el Norte".
Fuente: http://www.juanjoartero.com/